Esta pizza creo que es típica Argentina, a mí me la enseñó a hacer la madre de una amiga Uruguaya, aunque la madre es Gallega. La verdad es que cuando me invitaron a comer y me pusieron esos trozos de pizza con cebolla casi me da algo, puesto que encontrarme cebolla en las comidas no me gusta mucho. Claro, la probé por cortesía y mama mía!!!, aquello estaba delicioso, desde entonces, hace más de 10 años (cómo pasa el tiempo), la preparo en casa. El otro día quise saber más de sus orígenes y he visto que la auténtica la preparan con dos capas de masa de pizza: masa, cebolla con queso, masa, cebolla con queso. La próxima la hago así, a ver qué sale. Ya os diré. Que os aproveche.
Ingredientes:
Masa:
- 250 grs de harina
- 15 grs de levadura prensada
- 150 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
Relleno:
- 3 cebollas
- Aceite oliva
- Queso parmesano o queso manchego
- Sal y pimienta
Precalentar el horno a 200º.
Amasamos todos los ingredientes y dejamos reposar en sitio tibio 1 hora, si no tenemos mucho tiempo 30min. Transcurrido ese tiempo la amasamos nuevamente para quitarle el aire y darle forma con un rodillo o con las manos. Ponerla sobre bandeja del horno o sobre molde para pizzas. Pinchar la base con un tenedor.
Partimos las cebollas en rodajas finas y las echamos en una sartén con 3 cucharadas de aceite de oliva, salpimentamos y las dejamos hacer a fuego medio, removiendo frecuentemente para que no se quemen. A mí me gustan que estén doraditas pero blanditas. Una vez hechas añadirlas a la base de la pizza, repartiendo bien, espolvorear abundante queso y hornear a 200º unos 15 minutos.
Como véis algo fácil pero delicioso. Aunque el truco está en la masa claro, yo esta vez la hice muy fina, y a mi gusto está mejor tipo pan.