Éste es el cake salado que más me ha gustado de todos los que he probado. El fuerte sabor del queso contrasta con la suavidad y dulzura de las nueces. Nunca me cansaré de estos cakes, los puedes comer como plato único con una ensalada para cenar, como tentempié a cualquier hora, o como acompañamiento a las comidas. Aguantan 3 días en el frigorífico, aunque a mí se me termina enseguida. Os animo a probarlo a todos los que os encanten estos quesos, además, cuando está un poco calentito el queso se derrite en la boca. Qué bueno!!!
Ingredientes:
- 3 huevos
- 180gr. de harina
- 1 sobre de levadura
- 200gr. de queso azul
- 100ml. de aceite de girasol
- 100ml. de leche
- Sal y pimienta
- 100gr. de queso gruyere rallado
- 150gr. de nueces picadas
Precalentar el horno a 180ºC. Batir las claras de huevo con la sal y la pimienta a punto de nieve. Añadir las yemas de huevo, la harina y la levadura suavemente, con cuidado de no bajar las claras. Incorporar con cuidado el aceite y la leche, hasta formar una masa homogénea.
Cortar el queso azul en daditos. Mezclar con el queso gruyere rallado y las nueces. Añadir a la masa del cake.
Engrasar con mantequilla un molde y enharinarlo. Vierte la mezcla en él. Hornear durante 45 minutos. ¡Y listo!
Dejar templar antes de coméroslo todo. Una delicia.




